Abu Ali Ibn Sina
El ibn-Sina de Abu Ali (Avicenna) nacio en 980 en el establecimiento de Afshana cerca de Bukhara en la familia de un funcionario financiero.
Desde su ninez Ibn-Sina junto con su padre llego en Bukhara. El se familiarizo con Koran en sus dias muy tempranos, entro iguales en la filosofia griega, la geometria y el calculo indio.
Los intereses científicos de Ibn-Sina se desarrollaron en los dos direcciones: en medicina y filosofia. Por la edad de diecisiete el se hizo un erudito completamente desarrollado y tenía un prestigio grande como el medico.
Una vez hubiera invitado a Nukh Ibn-Mansur enfermo, que goberno Bukhara, y le ha curado. En recompensa Ibn-Sina consiguio el permiso de utilizar la biblioteca de su palacio.
después del derrocamiento de Samanidos y conquista de Buhkara por el Karakhanids (en 992 y 999) Ibn-Sina se fue a Urgench al palacio de Khorezm Shah adonde muchos eruditos prominentes estuvieran.
Aquella epoca Abui-Abbas Mamun gobernaba en Khorezm (999-1016) y patronizaba a los eruditos, a las poetas y los pintores.
La filosofia de Ibn-Sina expuesta en "Kitab ash-Shifa" ("el libro curativo") es la epoca entera en la historia de la filosofia oriental. Sin embargo, es su trabajo consolidado clasico sobre la medicina que le ha creado la reputacion mundial, "Kitab al-Kanun fit-Tib" ( Canon de la ciencia medica). La traduccion de este trabajo en el idioma latina fue hecho al final del siglo 15 entre el incunabula. En cientos aņos, en 1593, su version original arabe fue publicado en Roma. después, fue publicado muchas veces hasta el siglo 17 y se convirtio en uno de los trabajos más populares de medicina al Oeste. La medicina del Oeste estaba en impacto directo de Canon.
Las leyendas sobre Ibn-Sina habian compuesto. Una de ellas dice que después de la muerte el dejo cuarenta ampollas a su aprendiz y ha pedido para hacer las infusiones diarias a el por una ampolla durante cuarenta dias. Cuando el aprendiz infundio la 39.a ampolla, el vio que las mejillas del profesor ruborizaron en color roso, los labios - del carmesi, el pelo y el bigote ennegrecieron y a el lo parecio que los ojos estaban en el punto de abrirse cualquier momento. El aprendiz consiguio agitado en la expectativa del resurrection tanto que el cayo la ultima cuadragesima ampolla y la rompio.
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